Inflación desacelera y mantendría ritmo de 2.3% en julio

Artículo de Mario Guerrero, publicado en el Reporte Semanal (del 1 al 5 de julio del 2019) del Departamento de Estudios Económicos del Scotiabank.

La inflación desaceleró en junio tras un repunte estacional entre abril y mayo, aunque la intensidad del descenso fue mayor a la esperada por el mercado. Si bien la trayectoria anual pasó de 2.7% en mayo a 2.3% en junio, se mantuvo dentro del rango objetivo (entre 1% y 3%) del banco central por 13 meses consecutivos.

La inflación de junio (-0.09%) fue la más baja de los últimos 14 meses, principalmente explicada por el descenso de los precios de los alimentos, en especial avícolas y de pan llevar, como hortalizas, frutas y tubérculos, los que en conjunto registraron una incidencia de -0.15p.p. en la inflación de junio.

Los precios locales de los combustibles contribuyeron también marginalmente al descenso de la inflación, aunque en una magnitud mucho menor al descenso de los precios de referencia de Osinergmin. Durante los últimos meses se viene observando una alta sensibilidad cuando el precio internacional sube, pero los precios locales son reacios cuando el precio internacional baja. Esta distorsión en la formación de los precios es repetitiva y ha sido advertida por autoridades (BCR) y organismos de defensa del consumidor (Opecu).

Suscríbase a nuestro boletín diario, el mejor resumen de noticias sobre las regiones del Perú

Los precios del grupo muebles, enseres y mantenimiento de la vivienda mostraron una inusual debilidad (-0.25%), registrando su mayor caída desde junio de 2011 (ocho años). En particular se registraron menores precios de muebles, flores, plantas naturales, colchones, electrodomésticos, vajilla y utensilios. Llama la atención por tratarse de productos vinculados a la demanda interna, aunque también el descenso del tipo de cambio podría explicar el comportamiento de aquellos de naturaleza transable.

Estos factores fueron contrarrestados en parte por los mayores precios de huevos, pescados, menú en restaurantes, y por el impacto de las modificaciones del ISC al tabaco, cerveza, automóviles y bebidas azucaradas. Estos últimos registraron en conjunto una incidencia cercana a 0.02 p.p.

La inflación de julio estaría próxima a +0.30% según nuestro estimado, explicado por el alza en estacional de precios debido al pago de gratificaciones y gastos de transporte por Fiestas Patrias. Es probable una recuperación de los precios de los alimentos, principalmente avícolas, y aquellos consumidos en restaurantes. Compensaría estas presiones, en parte, la apreciación del sol respecto del dólar.

La trayectoria anual de la inflación se ha mantenido en 2.3% a fines del 1T19 y a fines del 2T19. Esperamos que el ritmo de inflación se mantenga en 2.3% en julio y se aproxime a nuestra proyección de 2.4% hacia fin de año. Si la desaceleración de la economía se traslada también a los precios, nuestra proyección podría tener un sesgo hacia la baja.

Síganos en Facebook

Analizando el componente estructural, vinculado al comportamiento de la demanda interna, la inflación ha elevado de 2.0% afines del 1T19 a 2.2% a fines del 2T19, ligeramente por encima del punto medio del rango objetivo (2%).

Las expectativas de inflación a 12 meses se han elevado levemente, a un promedio de 2.47%. Para fin de año los agentes económicos consideran un rango de entre 2.40% y 2.50%, según el más reciente sondeo de expectativas macroeconómicas.

La estabilidad de los precios contribuye a la percepción que el BCR mantenga su tasa de interés de referencia estable en 2.75% por un tiempo más, aunque de materializarse una mayor debilidad de la demanda interna, el sesgo de algún movimiento podría ser hacia la baja.