Panorama económico y fiscal después de El Niño costero

El Comercio.- El titular del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), Alfredo Thorne, se mostró ayer pesimista sobre el crecimiento del primer trimestre, y anunció que el PBI de este primer tramo del año sería de 2% debido al impacto de El Niño costero en el país. En esta línea, advirtió que la menor tasa de crecimiento se verá en marzo, mes en el que las lluvias afectaron en mayor medida al país.

No obstante, el ministro Thorne estima que se tendrá un efecto de V, dado que la desaceleración se vería compensada por el impulso económico que se generará con la reconstrucción a partir del segundo semestre del año. “Como Gobierno tenemos el gran reto de levantarnos del desastre provocado por El Niño costero. Vamos a reconstruir el país”, subrayó.

El MEF publicará los nuevos estimados de crecimiento en el Marco Macroeconómico Multianual en abril. Mientras tanto, el estimado de crecimiento para este año se mantiene en 3.8%.

Perspectivas

Nosotros tenemos una proyección parecida [2%], pero no somos tan optimistas con la segunda parte del año, porque el escenario de inversión no termina de reactivarse”, advierte Jorge Chávez, presidente ejecutivo de Maximixe. La consultora, que ya bajó de 3.8% a 3.1% su proyección de crecimiento para la economía peruana este año, asegura que se encuentran evaluando una nueva reducción.

En una situación similar se encuentra el BBVA Research, que también reducirá su estimación, calculada inicialmente en 3.5%.

Sin embargo, los especialistas coinciden con el ministro en que el 2018 será sinónimo de rebote. De hecho, el sector construcción pasaría a positivo en la segunda parte del 2017, específicamente en el cuarto trimestre, proyecta Francisco Grippa, economista principal del BBVA Research. Agrega que habrá un rebote natural en algunos sectores como la pesca y el agro.

Financiamiento y el déficit

El ministro ya ha señalado que se planteará desde el Ejecutivo ampliar la meta de déficit fiscal, que se encuentra en 2.5% para este año, esto debido al mayor gasto público que requerirá la reconstrucción.

Tanto Chávez, como Grippa consideran que el Ejecutivo debería realizar una reasignación de recursos. “El ministro [Thorne] debería olvidarse del plan de impulso económico, y más bien orientarlo al tema de la emergencia y la reconstrucción. Por ejemplo, parte de los S/5,500 millones iban a usarse para incentivar la contratación de jóvenes [alrededor de S/60 millones anuales] , cosa que en el contexto actual no tiene mayor relevancia”, refiere Chávez.

El especialista resalta la diversidad de fuentes de financiamiento a las que podrá acudir el Estado para la reconstrucción: multilaterales como el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF), los ahorros públicos del Fondo de Estabilización Fiscal (FEF) o la capacidad de apalancar proyectos a través de la Corporación Financiera de Desarrollo (Cofide).

La reconstrucción va a avanzar en distintas velocidades, afirma Grippa. “Los proyectos de los privados seguramente irán más rápido. No todo tiene que ser financiado por el Estado”, añade.

Según el economista Juan José Marthans, el costo del fenómeno de El Niño en 1983 y 1998 no superó el 3% del PBI. Hoy, el monto podría bordear el 5%, menos de US$10 mil millones, sostiene el economista. “Eso equivale a la mitad de los depósitos que mantiene el sector público en el sistema financiero, y al 120% de nuestro FEF”, asegura Marthans.

Macroconsult calcula que la reconstrucción alcanzaría los US$3,000 millones; Maximixe, los US$7,000 millones; y el ministro de Defensa, Jorge Nieto, calculó que se gastaría entre US$12,000 y US$15,000. Sin embargo, Thorne indicó durante su presentación en el Congreso que esta cifra es demasiado elevada. “Llama la atención que el ministro de Defensa se apresure a soltar cifras sin haber hecho un estudio previo. Creemos que es una cifra excesiva”, concuerda Chávez.

Próximos pasos

El titular del MEF afirma que se planteará y justificará elevar la meta de déficit fiscal una vez que se cuente con el monto final que se requerirá para la reconstrucción. En esta línea, Chávez estima que el déficit podría ampliarse hasta 3% o 3.5% del PBI.

Además, el especialista indica que es muy pronto para analizar la trayectoria fiscal que deberá seguir el Gobierno, pues la ampliación del déficit dependerá de cómo se decida financiar la reconstrucción. “Si esto se hace bien, nos ahorraríamos mucho dinero en los próximos 20 años”, refiere.

Grippa, por su parte, prefiere no compartir estimados, pero resalta que recortar la tasa de crecimiento del país se traduce también en una menor recaudación. “El déficit, sin contar el gasto por el fenómeno climático, está presionado […] ¿Se va a gastar todo este año o el próximo? Suponiendo que se empiece este año, ¿qué tan ágil va a ser?”. Su estimado de déficit es similar al que actualmente mantiene el Ejecutivo (2.5%), pero no descarta modificarlo según la ejecución del gasto y las cifras de recaudación que se presenten en los próximos meses.

Para Marthans, el déficit podría bordear el 3.5%. Los norteamericanos, para enfrentar la crisis del 2008, generaron un déficit equivalente al 12% de su PBI y nadie se rasgó las vestiduras.

En las últimas semanas, diversos economistas se han manifestado a favor de aumentar la meta de déficit fiscal para atender la reconstrucción de manera adecuada.

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