Cambio de ánimo de inversores en mercados emergentes

Artículo de Mario Guerrero, publicado en el Reporte Semanal (del 02 al 06 de setiembre del 2019) del Departamento de Estudios Económicos del Scotiabank.

El ánimo de los inversores respecto de los mercados emergentes se ha visto afectado por la escalada de la guerra comercial entre EE.UU. y China y por signos de mayor debilidad económica, luego de un primer semestre con
marcado apetito por activos de países emergentes.

Agosto en particular fue el peor mes para los flujos de capital hacia los mercados emergentes desde Nov.2016, con salidas por US$ 13.8 mil millones, según IIF. La región más afectada fueron los mercados emergentes de Asia, con salidas por US$ 7.6 mil millones (con una participación importante de China), seguidos de los mercados emergentes de América Latina, con salidas por US$ 3.9 mil millones, según estimaciones del IIF.

Este sentimiento contrasta con el apetito por activos de economías emergentes registrado durante el 1S19 (ver gráfico), y está asociado a la percepción de incertidumbre provocada por la volatilidad de los tipos de cambio. A diferencia de los primeros episodios de la guerra comercial, la escalada vista en agosto trajo consigo una devaluación del yuan (+4.2%), despertando el temor a una potencial guerra de monedas.

Las presiones alcistas sobre el tipo de cambio se derivaron principalmente de una mayor demanda por coberturas por mercados emergentes en algunos casos y en otros a salidas de capital. Un episodio de volatilidad cambiaria así no se veía desde hace 4 años (agosto de 2015), también provocado por una devaluación del yuan.

Algunos bancos centrales vienen evaluando la posibilidad de intervenir en sus mercados cambiarios para acotar el impacto. El Banco Central de Brasil realizó su primera intervención en el mercado spot (contado) en más de 10 años, luego que el real brasileño (BRL) se acercó a su nivel mínimo histórico (ver gráfico). También anunció la venta de US$ 550 millones en contratos swaps vía subastas regulares.

El Banco Central de Argentina intervino con ventas por más de US$ 1,000 millones desde que el presidente Macri perdió las elecciones primarias (09/08), optando finalmente por imponer control de cambios para evitar una drástica reducción de las reservas, y luego que el peso argentino (ARS) cayó a su nivel más bajo en 12 años.

El Banco Central de Chile ha mantenido desde setiembre de 1999 un régimen de flotación cambiaria, con intervenciones cambiarias cortas y excepcionales, asociadas a periodos de crisis financieras de Argentina y Brasil. El peso chileno (CLP) fluctúa actualmente alrededor de 725 pesos por dólar, por lo que analistas no descartan una intervención cambiaria similar
a la que se produjo en Set.2001 (en 739 pesos por dólar) o Set.2002 (en 741 pesos por dólar). La decisión también dependerá del contexto económico y del precio del cobre.

El Banco Central de Colombia también mantiene un esquema de flotación cambiaria. La guerra comercial entre EE.UU. y China ha reducido las expectativas sobre el precio del petróleo, presionando hacia el alza el tipo de cambio (+5.9% en lo que va del año).

En el caso del Perú, el BCR acotó inicialmente las presiones hacia el alza del tipo de cambio con la colocación de contratos swaps por el equivalente a US$ 710 millones entre el 05/08 y el 14/08 a un nivel promedio de S/.3.39. En este contexto, nuestra proyección para el tipo de cambio de S/.3.35 para fin de año mantiene un sesgo al alza.

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