La visión de Scotiabank sobre la economía mundial

La economía mundial inició el 2018 con vientos favorables y un crecimiento generalizado. Sin embargo, ya a mediados de año, las tensiones comerciales provenientes de EE.UU. han escalado y son un riesgo para la expansión global.

POR MARIO GUERRERO

ESTUDIOS ECONÓMICOS DE SCOTIABANK

El sesgo proteccionista de la política comercial de EE.UU. está impulsando los precios (al productor, al consumidor y de bienes de capital), lo cual sesga hacia el alza la inflación mundial, agregando incertidumbre al entorno de negocios. Esto provocaría reconsiderar decisiones de inversión.

Si bien la economía mundial sigue lo suficientemente sólida como para hacer frente a fricciones comerciales como las derivadas de los aranceles al acero y al aluminio, el riesgo es haber llegado a un punto de inflexión, a partir del cual es más probable una combinación de desaceleración con inflación.

Suscríbase a nuestro boletín diario, el mejor resumen de noticias sobre las regiones del Perú

EE.UU. ha registrado durante el último año una combinación de crecimiento e inflación moderadas y aumento gradual de la tasa de interés, acumulando un crecimiento ininterrumpido durante ocho años y medio, la segunda expansión más larga en la historia de EE.UU. Esperamos que esta expansión continúe al menos un año más. Los recortes tributarios y el aumento del gasto público debería impulsar el crecimiento económico a 2.8% este año, por encima del nivel potencial. El desempleo se encuentra cerca de mínimos históricos, mientras que la inflación se ha acelerado, con riesgos que supere el nivel objetivo (2%). El creciente proteccionismo es una amenaza para la sostenibilidad del crecimiento y creación de riqueza de EE.UU.

Las bolsas mundiales vienen incorporando las preocupaciones sobre las políticas comerciales de EE.UU. y las posibles respuestas de sus socios comerciales. Esta incertidumbre continuará afectando a los mercados y al crecimiento esperado para el 2019. Por primera vez hemos reducido nuestra proyección de crecimiento para EE.UU. (de 2.4% a 2.3% para el 2019). Si la “guerra comercial” escala, eventualmente, EE.UU. podría ir hacia una recesión.

Consideramos que la Reserva Federal considerará la incertidumbre asociada al comercio exterior y mantendrá su ajuste moderado de tasas de interés, con dos alzas más en lo que resta del año y otras dos el próximo, hasta  una tasa de 3% a fines del 2019.

Síganos en Facebook

En Europa, donde el crecimiento se encuentra por encima del potencial y las presiones inflacionarias están
aumentando, el banco central (BCE) ha anunciado el fin de su programa de estímulo monetario como paso previo
a un eventual aumento de la tasa de interés.

En China la actividad económica continúa robusta, aunque este año el crecimiento se desacelerará respecto del 2017 (6.6% respecto de 6.9%) debido en parte a un menor estímulo económico. Las tensiones comerciales con EE.UU. tendrían un impacto negativo en la economía china, pero las autoridades han demostrado contar con herramientas para mitigar estos efectos. El principal es el tipo de cambio, que las autoridades están dispuestas a depreciar. Nuestra proyección supone un balance costobeneficio y que la “guerra comercial” no prospera.

Los precios de las materias primas han experimentado un movimiento correctivo recientemente. Estos resultan
significativos en el caso del cobre, con un soporte importante en USD 2.82 por libra, y en el caso del oro, con USD 1,242 por onza. En adelante, es probable que continúen beneficiándose del crecimiento económico y de condiciones más ajustadas en el nivel de producción. En el caso del cobre y el oro nuestras proyecciones de precios promedio para el 2018 se mantienen en USD 3.10 por libra y USD 1,311 por onza, respectivamente, ajustándose hacia la baja en el caso del zinc (a USD 1.45 por libra) y hacia el alza en el caso del petróleo (WTI, de USD 65 a USD 68 por barril para el 2018 y de USD 68 a USD 71 por barril para el 2019). El posicionamiento en contratos de futuros es importante en la trayectoria futura de los precios de los metales, como lo sugieren los recientes movimientos de precios.

Es probable que los temores y la reacción del mercado respecto de la “guerra comercial” estén sobre dimensionadas. Ha sucedido en el pasado. El reciente rebote de las bolsas así lo sugiere. Suponemos que las decisiones de EE.UU. se moderen una vez que observen el impacto negativo sobre la economía.